Las Ikastolas de Euskal Herria han aclarado que los datos de PISA demuestran que el euskera no es el responsable del descenso registrado en comprensión lectora entre 2022 y 2025. De hecho, entre quienes realizaron el examen en euskera en Hegoalde, los resultados disminuyeron por igual con independencia de cuál fuera su lengua materna; es decir, tanto entre quienes tienen el castellano u otra lengua (41 puntos) como entre quienes tienen el euskera como principal lengua familiar (41 puntos).
28 de septiembre de 2026. Ante el último informe PISA que ha generado una gran inquietud a nivel mundial y, en particular, ante la caída de los resultados en Hego Euskal Herria, las Ikastolas reconocen que han analizado los resultados "con responsabilidad y cautela”, a pesar de que aún no disponen de los datos específicos de las Ikastolas. En la lectura que han compartido esta mañana añaden que llevan “meses trabajando en estrategias para dar una respuesta a la realidad y a las tendencias reflejadas por PISA” que, admiten, ya se intuían en las aulas.
La red educativa Ikastolak señala que PISA ha puesto de manifiesto retos muy importantes a los que se enfrenta, no solo el sector educativo, sino el conjunto de la sociedad vasca. En primer lugar, ha aclarado que la falta de datos diferenciados de Iparralde imposibilita realizar una lectura completa como país, que tenga en cuenta la realidad educativa de cada lugar o territorio: “Pone de relieve la necesidad de un sistema de indicadores propio ligado a las necesidades y retos de nuestro país”.
Asimismo, las Ikastolas denuncian la intención que hay detrás de ciertas lecturas realizadas en los últimos días de poner en cuestión la educación en euskera y responden con datos estadísticos de la OCDE. Y es que precisamente, entre quienes realizaron el examen en euskera en Hegoalde, los resultados de comprensión lectora disminuyeron por igual —entre 2022 y 2025—, tanto entre quienes tienen el castellano u otra lengua como lengua materna (41 puntos), como entre quienes tienen el euskera como principal lengua familiar (41 puntos). “Los datos muestran claramente que el modelo de inmersión lingüística no está vinculado a la evolución de los resultados”. Dicha afirmación se ve reforzada si se analiza el histórico de datos. De hecho, en el periodo en el que el modelo D se extendió más, entre 2000 y 2012 (del 40% al 70%), los resultados de PISA mejoraron, al menos en la CAV.
“No podemos poner en duda el modelo de inmersión que nos cohesiona como país; por el contrario, es el momento de fortalecerlo”. Las Ikastolas han puesto sobre la mesa la necesidad de dar el salto hacia un modelo de inmersión más integral que incida en tres ejes: la educación formal, no formal e informal. Ante “quienes quieren retroceder”, han hecho un llamamiento a toda la comunidad educativa, a los agentes sociales y a las instituciones públicas para dar “pasos firmes como país”: “Nos corresponde a todas blindar el avance del modelo de inmersión; el euskera es imprescindible para garantizar la cohesión social y de país”. Al mismo tiempo, respondiendo a determinadas declaraciones realizadas en torno a los resultados del informe PISA, han matizado que, al hablar de la lengua materna, hay que tener en cuenta que en Euskal Herria conviven más de 100 lenguas maternas.
Por último, las Ikastolas de Euskal Herria han redefinido su estrategia de digitalización y anuncian para octubre la presentación del Nuevo Marco Tecno-pedagógico de las Ikastolas. Fruto de años de experiencia y de la evidencia científica actual, y con la participación del ámbito académico y del profesorado, se ha diseñado una propuesta gradual para incorporar las competencias digitales al aula. Han avanzado que la nueva estrategia sitúa en el centro el empoderamiento digital: “Porque nuestra labor es educar al alumnado para que sepan cuándo, qué, por qué y para qué utilizar los dispositivos digitales”.